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Photo avec l'aimable autorisation de Brian Doben.

"Soy una carnicera, no un carnicero mujer"

Jessica Wragg

En el 'Día Internacional de la Mujer', una de las mejores carniceras de Londres nos explica por qué esta industria dominada por los hombres, podría mejorar con las mujeres.

Photo avec l'aimable autorisation de Brian Doben.

La gente siempre piensa que la razón de haber entrado al mundo de la carnicería es porque tengo algún contacto familiar o que realmente me gusta el oficio, pero en realidad fue un feliz accidente. Soy originaria de Chesterfield al norte de Derbyshire, y cuando tenía 16 conseguí un trabajo sabatino en una tienda orgánica y me dieron el puesto de la carnicería.

Cuando me mudé a Londres tres años después, necesitaba otro trabajo sabatino y con la experiencia que tenía, comencé a trabajar en la carnicería The Ginger Pig. Estuve allí durante tres años y fui cambiando de puesto, aprendiendo más sobre el oficio y el trabajo de oficina como asistente de Relaciones Públicas. Entonces me moví a Turner & George como directora de mercadotecnia y cortaba carne los fines de semana. ¡Así que sigue siendo mi segundo empleo!

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Para mí, lo interesante es ver cómo el animal pasa del campo al tenedor. Hay muchas personas que compran en el supermercado y no ven todo el proceso que tiene que atravesar la carne. Me interesa saber cómo afecta el sabor de la carne lo que come un cerdo, vaca u oveja.

También creo que la carnicería es una forma de arte. Tomas un cadáver y lo divides en partes adorables, no se parecen a lo que solía ser el cuerpo completo.

Foto cortesía de Tom Gold.

Foto cortesía de Tom Gold.

Pero todavía siento como que estoy haciendo un truco de magia en medio de una fiesta cuando le digo a la gente que soy carnicera y responden, "¿Eres qué?".

Me parece que es una industria dominada por los hombres, porque hay una preconcepción alrededor del carnicero como una persona muy fuerte y capaz de cargar cosas muy pesadas. Es un trabajo físico pero también tiene muchos otros aspectos. Asimismo debido a que ha sido dominado por hombres durante tantos años (es uno de los oficios más antiguos y siempre han sido hombres quienes trabajan ahí), la gente no lo ve como un trabajo asequible para la mujer.

Antes de comenzar a trabajar en carnicerías, y aún como carnicera, si iba a la tienda de alguien más, me sentía intimidada. Los carniceros pueden ser un tipo específico de persona. Existe el estereotipo de que son hombres mayores y un poco gruñones, pueden ser intensos y rudos. Incluso ir a una carnicería y hacer preguntas puede ser una experiencia intimidante.

Cuando era mucho más joven y trabajaba en carnicerías, el ambiente era muy sexista. No creo que haya sido específicamente por ser carnicera, sino por ser mujer y ser la única mujer en ese ambiente. Había muchas bromas sexuales y cosas inapropiadas, especialmente cuando tenía 18 años.

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He visto cambios, pero no sé si sea porque tengo más edad o porque la escena culinaria de Londres es más inclusiva, o si la cultura realmente está cambiando. Me parece que si fuera carnicera en Derbyshire, las cosas serían muy diferentes, no serían tan inclusivos y la gente seguiría sorprendida de ver a una mujer trabajando en la carnicería.

En Londres, la mayoría de las veces no importa si eres hombre o mujer. Mientras puedas contestar las preguntas del cliente sobre la carne, no importa. Pero aún hay clientes que no piensan así.

Una vez, estaba en la tienda con un aprendiz que solo llevaba un par de semanas. Un cliente llegó y cuando le pregunté en qué podía ayudarlo, pasó de largo y le preguntó directamente al aprendiz. El aprendiz no tenía idea de cómo responder las preguntas, así que luego de un rato interrumpí y pregunté, "¿Quiere que le responda sus preguntas?". Siempre habrá gente que te ignore y hablen con el hombre al lado de ti. Sólo tienes que tener seguridad y si sabes de lo que hablas, no hay nada que puedan hacer.

Siempre habrá gente que piense que la chica del mostrador es la que cobra. Es muy gratificante cuando llegas cargando un cadáver y lo pones enfrente de ellos.

Aparador frontal de Turner & George. Foto cortesía de Tom Gold.

Pero ser etiquetada como "carnicero mujer" te hace inolvidable. Quizá solo haya unas cuantas en Londres. O sea, ¿cuántas carniceras conoces? Me siento privilegiada porque te ofrece una posición para aprender más sobre la industria e ir a lugares.

Sin embargo, sería maravilloso ser solo una carnicera, no un "carnicero mujer". Porque para mí, las mujeres son mejores carniceras que los hombres. La mayoría de las mujeres que conozco en la industria son increíbles. Son mejores porque son más accesibles, se toman su tiempo y cuidan lo que hacen. Tienen una mano más delicada y el producto terminado se ve mejor.

Pero si la carnicería no es un prospecto muy atractivo, ¿qué chicas se convertirán en carniceras? Debemos empezar desde cero. Muchos carniceros australianos que conozco se prepararon para ejercer el oficio, fue una materia en la universidad. Han tenido que pasar una preparación y un proceso educativo rigurosos para convertirse en carniceros y pasar todos los exámenes. En Reino Unido, no tenemos eso. La gente en la industria ha llegado a través de la familia o, como yo, por accidente.

Solo hay un puñado de personas que conozco que querían aprender las habilidades de la carnicería. Pienso que si hay más cursos educativos disponibles y la carnicería se publicita como una carrera más atractiva, definitivamente habrá más mujeres en la industria.

Tal y como fue contado a  Daisy Meager  .

Jessica Wragg  es directora de mercadotecnia y carnicera en  Turner & George  en Londres.