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Esta vegana intentó justificar el tiroteo de Las Vegas

"No me importan una mierda los carnívoros", escribió la dueña del foodtruck vegano Mother Nature en una publicación de Facebook.

PorJelisa Castrodaletraducido por Elvira Rosales

Photo: Getty Images / Drew Angerer

Una semana después del tiroteo en Las Vegas que causó la muerte de 59 personas y cientos de heridos, las primeras reacciones de conmoción e ira se han convertido en dolor. Pero una nueva ola de indignación ha surgido en respuesta a los comentarios de una mujer sobre el incidente, ya que muchos sintieron que se trataban de declaraciones espantosas donde se justificaba la muerte de las víctimas porque probablemente comían carne.

Delinda Jensen, propietaria del foodtruck vegano Mother Nature (Madre Naturaleza), reaccionó al tiroteo de Las Vegas con una publicación en Facebook que ha provocado un (muy, muy) rápido declive de su negocio. "Sí, estoy harta", escribió el lunes por la tarde. "Cincuenta y nueve comedores de carne muertos. ¿Cuántos animales vivirán gracias a esto?" Luego, se respondió ella misma, escribiendo: "No me importan una mierda los carnívoros".

Captura de pantalla en Facebook.

Apenas tuvo tiempo de cerrar sesión antes de que su publicación fuese ampliamente compartida, y pronto comenzó a recibir amenazas de muerte. La mujer de 60 años de edad prácticamente se ha estado escondiendo desde la semana pasada, temiendo por su seguridad. Cerró su negocio, guardó su camión de comida en un lugar seguro y dice que tuvo que instalar cámaras de seguridad afuera de su casa, porque dice que la gente pasa profiriendo amenazas.

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"La [grosería]", le dijo a Times-Leader . (Suponemos que la grosería era "la cagué"). Dice que subió una publicación de disculpas, pero cuando no pudo aplacar la furia por su comentario original, borró sus cuentas en redes sociales y desactivó sus dispositivos móviles. Jensen dijo a la prensa que había sido "un momento de estupidez", y ella sólo estaba tratando de señalar que, ya sabes, muchos animales son torturados y asesinados también. (Quizá no es buena idea usar la masacre más terrible de la historia de Estados Unidos para demostrar este argumento.)

Jensen dijo que ni ella ni su hijo, Kyle, quien también era su socio de negocios, saben qué es lo que harán ahora. No volverán a operar el foodtruck, incluso si la gente buena de Wilkes-Barre decide perdonar su insensibilidad. "Nunca pensé algo como, 'Hurra, 59 personas están muertas'", dijo.

"No estoy enojado con mi madre", dijo Kyle a Times-Leader. "Somos una familia, hemos pasado por muchas cosas. Pero la gente destruyó nuestro negocio".

Eso es... una manera de verlo. Otra es que probablemente éste no es el momento adecuado para intentar crear más divisiones –sobre todo sobre hábitos alimenticios— en una nación de por sí dividida.