La comida chatarra te está, literalmente, encogiendo el cerebro

Un estudio reciente ha encontrado que la gente que consume comida chatarra con mucha frecuencia, suele tener un hipocampo izquierdo (área del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje) más pequeño.

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28 septiembre 2015, 9:30pm

Photo via Flickr user mrbling

Veamos. ¿Puedes deletrear correctamente "sucintamente" y decir su significado sin mirar el diccionario? ¿Puedes mencionar 10 escritores del Boom Latinoamericano sin googlear? ¿Puedes decirnos cuál es tu conocimiento sobre el teorema central de Pappus?

Si tu cerebro se siente un poco torpe al pensar en estas preguntas quizás debas culpar a la comida chatarra. Un estudio reciente, hecho en Australia, ha encontrado que la gente que consume regularmente bebidas azucaradas y comida procesada alta en sodio y carnes procesadas (es decir, "comida chatarra"), suelen tener el hipocampo izquierdo (área del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje) más pequeño.

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Dicho sucintamente: las hamburguesas con papas que te comes cada viernes están haciendo que tu cerebro se encoja.

Este estudio, recientemente publicado por BMC Medicine, comparó escaneos MRI de alrededor de 250 personas de alrededor 60 años. Basados en sus dietas, los participantes pudieron ser separados en dos grupos: la gente de la "dieta "occidental" alta en alimentos procesados, grasas, sal y azúcar; y la gente de la "dieta prudente" compuesta principalmente de frutas, vegetales y pescado.

Los investigadores de la Universidad Deakin y de la Universidad Nacional de Australia encontraron que la gente que se suscribía a una dieta más saludable tenía un hipocampo más grande, mientras que los fans de la comida rápida lo tenían más pequeño. De hecho, el nivel saludable de su dietas resultó ser directamente proporcional al volumen hipocampal.

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Los autores del estudio también consideraron otros factores que podían afectar el volumen hipocampal, incluyendo la medicación, el género y los problemas de salud mental. A pesar de que una dieta pobre era de todas formas un fuerte vaticinador de un hipocampo encogido.

"Hemos sabido por un tiempo que los componentes de una dieta, tanto saludables como no saludables, impactan rápidamente en los aspectos del cerebro que afectan el tamaño y la función hipocampal, pero hasta ahora estos estudios sólo se ha hecho en ratas y ratones", dijo el profesor adjunto Felice Jacka, quien dirigió el estudio, en un comunicado de prensa. "Este es el primer estudio que mostró que esto también parece ser el caso para los humanos".

Así que la próxima vez que tengas problemas explicando la teoría ontológica de Aristóteles a tus amigos del bar, recuerda que quizás sea momento de cambiar McDonald's por un bar de sushi.